A medida que la población mundial sigue aumentando, amenazando con superar los 7.500 millones de personas para 2020, la necesidad de crear productos acuáticos de alta calidad ricos en omega-3 se ha disparado para cubrir no solo las necesidades alimenticias de las personas, sino para reducir el riesgo de padecer muchas enfermedades en los países industrializados y no industrializados.